Las buenas relaciones entre Germán Vargas Lleras y la familia Char se fracturaron cuando “Fuad [el mayor de los Char] decidió darle una mano al Gobierno al hacer votar a 2 de sus protegidos, los senadores Luis Eduardo Díaz Granados y Mauricio Gómez Amín, a favor del Plan de Desarrollo al que Vargas se opone”, indicó Semana.

Frente a esta situación, Vargas Lleras emitió una columna en el diario El Tiempo en la que acusó a los Char y al Gobierno de estar jugando sucio con el argumento de la mermelada.

Con este panorama, “vargaslleristas y charistas entraron a terapia de pareja”, apuntó la revista, pero enfatizando en que “la cosa no es fácil, pues los Char no solo son un grupo político, sino también un grupo económico al que no le interesa pelear con ningún Gobierno”.

Es así como para Semana “Vargas está ganando el pulso” porque logró que “las objeciones a la JEP fueran rechazadas e impuso a su candidato a presidente de la Cámara (Carlos Cuenca)”.

Pese estas acciones, hasta el momento no se ha producido un rompimiento definitivo, agregó el medio, ya que “para proyectar una imagen  de unidad, Germán Varón, número uno del vargasllerismo, apareció al lado de César Lorduy, candidato de los Char para la presidencia de la Cámara recién derrotado”.

Semana se pregunta si Vargas Lleras es el jefe de la oposición en Colombia y especula diciendo que “no está claro si el papel que está jugando lo va a reencauchar”.