La joven profesional, egresada de le Universidad de Cartagena, y situada en ese centro asistencial desde hace 12 años, habló con Caracol Radio, en donde hizo un retrato de la dura manera en que fallecen los portadores de coronavirus.

Antes de su entrevista con la emisora, Wilches Alfaro había publicado en su cuenta de Facebook un video, en el que, con cifras en mano, también revela la magnitud de la tragedia en Italia.

“Los pacientes desafortunadamente están aumentando”, dijo Wilches Alfaro en la frecuencia radial. “Los pacientes ahora son mucho más jóvenes. Antes hablábamos de ancianos; ahora estamos hablando de pacientes entre los 20 y los 40 años de edad”.

También habló sobre la escasez de camas. “Si en ese momento tenemos cama para recibir un paciente lo atendemos, o si no lo mandamos a otros hospitales donde haya camas disponibles. Pero ahorita mismo todos los hospitales están saturados”.

Dijo que en el hospital donde trabaja hay 400 camas, y el 80 % está destinado para pacientes con COVID-19. “Hay enfermeras que se están enfermando, hay muchos médicos que se están enfermando. Por eso hay la ausencia de personal”, sumó a su relato.

Pero después dejó un espacio para la tragedia humana. “Estos pacientes, una vez que son diagnosticados con COVID positivo, están en aislamiento. No pueden ver a sus familiares. No pueden ver a sus hijos. No pueden ver a sus esposas, a sus a sus padres, a sus amigos”.

“De ahí pasan a terapia intensiva y si desafortunadamente fallecen, mueren solos. Porque nadie los puede ver. Nadie les puede dar una palabra de aliento. Eso es una cosa que te parte el corazón”, dijo, conmovida, la enfermera colombiana.

“Ahora estamos tratando de que nos regalen unas tabletas, y ya se han hecho muchas donaciones para que los pacientes puedan ver y puedan hacer videollamadas a sus parientes para que puedan estar un poquito más cerca de ellos”, añadió en el mismo medio.

“Es morir solo. Es una cosa horrible. No sabría ni cómo explicártelo con palabras porque verdaderamente es una situación muy difícil y muy dolorosa”, concluyó.