Uno de los trinos de la cuenta de Twitter de la directora de niñez y adolescencia del Bienestar Familiar, Natalia Velasco, muestra a una niña como bombera y un niño como bailarín de ballet.

Sin embargo, la imagen a la que María Fernanda Cabal se refirió principalmente muestra un microscopio con fondo púrpura y una paleta de pintor con fondo azul grisáceo.

Para la congresista, con esa imagen el instituto “promueve campañas de transbordo ideológico inadvertido sobre mentes en proceso de formación”:

“Disfrazan la inclusión con prácticas manipuladoras para borrar la identidad de género”, acusó Cabal, matizando la campaña como “fascista”:

“Puro fascismo con disfraz humanitario”: María Fernanda Cabal

En otro trino, dijo que “en vez de preocuparse por la desnutrición crónica, el abandono de menores, la salud física y mental de los niños, los funcionarios que tienen el poder de diseñar la política pública para la infancia se dedican a controlar los juguetes para que no ‘contaminen’ la identidad sexual”.

Varias personas reaccionaron en esa red social rechazando las críticas de la parlamentaria del Centro Democrático:

Además, expertos consultados por el diario El Tiempo aseguraron que este tipo de campañas sí tienen efectos significativos: “Siempre se ha creído que a las niñas les deberían regalar muñecas o platos, y a los niños balones o juguetes de guerra”, dijo a ese diario Pilar Cardona, docente investigadora de Psicología de la Universidad El Bosque.

“Debemos romper con esos estereotipos, porque cuando crezcan se crean relaciones inequitativas entre hombres y mujeres”, agregó.