Trece de las 18 estaciones de la línea roja abrieron sus puertas para que los viajeros montaran por primera vez a una red de transporte que costará, en total, al gobierno catarí 36.000 millones de dólares.

Su puesta en marcha se ha producido un año antes ante lo previsto, ya que el cronograma original preveía que entrase en funcionamiento el año próximo.

Es una importante fase para probar el sistema con pasajeros que da la oportunidad de evaluar y revisar el desempeño para preparar la operación completa de la red“, informó la compañía estatal ferroviaria Qatar Rail.

El sistema completo tendrá 217 kilómetros, lo que la convertirá en la primera y mayor red ferroviaria del país.

La línea roja tendrá, cuando esté completa, 40 kilómetros y conectará los estadios para el mundial Catar 2022 de Al Wakrah en el sur y el de Lusail en el norte.

Es un importante paso estratégico, la Compañía de Ferrocarriles de Catar ha iniciado un servicio previo para la primera parte de la línea roja del metro de Doha, desde Al Qassar, en el norte, hasta Al Wakrah, en el sur”, añadió la empresa.

El metro de Doha está considerado como uno de los pilares más importantes del nuevo sistema de transporte integrado de Catar“, dijo el jefe de estrategia y desarrollo de negocios de Qatar Rail, Ajlan Eid Al Enazi, en el comunicado.

De esta forma, Catar revoluciona su red de transportes al abrir un medio más económico para moverse dentro del país con vagones sin conductor que contarán con wifi gratuito y que pueden reducir un trayecto en un 50 por ciento del tiempo estimado, evitando así el tráfico en las horas punta.

Con un diseño futurista tanto en el exterior como en el interior que evoca a las naves espaciales, el metro reducirá el impacto ambiental producido por los coches en Catar.

Para enlazar con el metro, se ha puesto a disposición una conexión de las estaciones del metro con la red de autobuses y taxis del país que contarán con un precio menor como conexión entre el tren y el destino final del pasajero.

En los 400 metros próximos a la estación habrá aceras designadas tanto a los ciclistas como a los viandantes, un hito en un país que está diseñado para ir en coche.

La red metropolitana conjunta contará con las líneas roja, verde y dorada con 37 estaciones inicialmente.

Está previsto que la red se amplíe en el futuro e incluya una línea adicional, llegando hasta las 60 estaciones para el momento en que esté completada la obra, algo que debería producirse en 2026.