Una adulta mayor, con cierta jerarquía en una iglesia cristiana de EE. UU., siguió a Jenna hasta el baño solo para hacerla sentir mal por su cuerpo y su vestimenta.

La intolerante mujer fue después señalada de ser una hipócrita por como actuó, ya que esperó a que no hubiera testigos para señalar y hacer sentir mal a la joven.

Jenna dice que delante del pastor de la comunidad religiosa, la agresora actúa como si fuera una santa, y que haber publicado el video sirvió para desenmascararla. Esta es la prueba del ataque verbal, que hace llorar a Jenna y que hizo que esta feligrés no quiera regresar a esa iglesia “nunca más”:

Después de hacer conocer la secuencia, el pastor de la iglesia, Kevin Baker, emitió una carta de disculpas en la que dice que la actitud de la mujer que insultó a la chica no refleja lo que su institución quiere mostrar, que es el amor, la tolerancia, el respeto y acoger a cualquier persona, sin importar cómo luzca.

“Estamos en ‘shock’ y entristecidos por esta acción. Se supone que nuestra iglesia debe ser un lugar de seguridad, amor y aceptación”, escribió Baker, al tiempo que prometió que una situación igual jamás volverá a ocurrir en su iglesia.