De acuerdo con las autoridades locales, la pequeña arribó el pasado 21 de agosto al centro médico con varias quemaduras de cigarrillo en su piel, una hemorragia interna y un pulmón colapsado, informó El Diario de Yucatán.

El impreso mexicano, adicionalmente, señaló que la Fiscalía de Puebla determinó que Yaz registraba síndrome del niño maltratado y varios rastros de abuso sexual. Asimismo, indicó que la niña vivía con sus padres en la residencia de la abuela paterna.

“Está estable. Sigue en terapia intensiva. Tendrá que ser sometida a una cirugía que se llama restitución de tránsito intestinal”, afirmó el miércoles pasado José Antonio Martínez, Secretario de Salud de ese estado.

El caso de Yaz, quien actualmente tiene 7 años de edad, conmocionó a todo México, ya que la pequeña les pidió a los doctores del Hospital La Margarita que no la salvaran, agregó el rotativo.

“Mejor quiero morirme, ya no me curen. No quiero regresar con mis padres para que me sigan pegando”, manifestó la menor, en declaraciones recogidas por este mismo medio, cuando llegó al centro médico.

El Diario de Yucatán, por último, aseguró que los progenitores de Yaz fueron detenidos hace una semana por las autoridades ministeriales de Puebla, las cuales los acusaron formalmente de violencia intrafamiliar.