“Esperamos que la comunidad internacional y todos los países del mundo se opongan a estas acciones temerarias del régimen en la Casa Blanca y hablen con una sola voz”, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Saeed Khatibzadeh, en una conferencia de prensa en Teherán.

Dichas declaraciones del gobierno iraní se dieron horas después de que Washington señalara, a la medianoche del sábado, que las citadas sanciones estaban de nuevo en vigor y que “impondrá consecuencias” a cualquier país que no las cumpla, aunque Estados Unidos es uno de los únicos países que cree que están vigentes.

“El mundo entero está diciendo que nada ha cambiado”, dijo Khatibzadeh, agregando que las sanciones estaban vigentes solo en el “mundo imaginario” del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

“Esto es mucho ruido y pocas nueces, y creo que estos son los días y horas más amargos para Estados Unidos”, agregó.

Según Pompeo, las sanciones internacionales vuelven a estar en vigor desde el domingo.

La afirmación se basa en el controvertido mecanismo de “retroceso”, que Estados Unidos afirma que permite a cualquiera de los socios del acuerdo nuclear de 2015 volver a imponer sanciones de la ONU si Teherán viola sus obligaciones.

“El enfoque del actual régimen estadounidense es una gran amenaza para la paz y la seguridad internacionales y una amenaza sin precedentes para la ONU y el Consejo de Seguridad”, subrayó un comunicado del Ministerio de Exteriores iraní.

“La República Islámica de Irán enfatiza que si el propio EE.UU. o con la cooperación de sus pocos aliados toma alguna medida en línea con sus amenazas se enfrentará a una respuesta seria y será responsable de todas sus peligrosas consecuencias”, alertó Exteriores.

“El JCPOA ya se negoció, concluyó y firmó una vez y cualquier medida que busque romper ese sello significa el fin del JCPOA. Por eso pedimos a todos los países que respeten los axiomas de las relaciones internacionales y cumplan con sus compromisos legales”, dijo Khatibzadeh.