Las decenas de mujeres de 10 vuelos que salían de Doha fueron examinadas para encontrar a la madre de un recién nacido abandonado en los baños del aeropuerto el 2 de octubre, lo que generó una ola de indignación internacional, entre ellos Australia, por sus 18 conciudadanas que fueron sometidas al controvertido examen, como lo informa el diario británico The Guardian.

En el siguiente trino, The Guardian habla de las opciones legales que tendrían las afectadas por este abuso:

“Aquellos responsables de esas violaciones y acciones ilegales han sido llevados ante la Oficina de la Fiscalía Pública”, dijo el gobierno en un comunicado, citado por la agencia AFP.

“El primer ministro y el ministro del Interior quieren expresar en nombre del gobierno del Estado de Catar sus más sinceras disculpas por lo que pasaron algunas viajeras”, agregó el texto.

Por su parte, la agencia Efe extracta otro aparte del comunicado en el que el gobierno señala: “Lo que ocurrió es totalmente incompatible con la cultura y los valores de Catar”.

Los países que reaccionaron ante acción que violó derechos de pasajeras

El incidente tuvo lugar a principios de octubre pero no salió a la luz hasta esta semana, cuando fue revelado por unas pasajeras australianas.

Nueva Zelanda dijo el jueves que una de sus ciudadanas estaba entre las afectadas y calificó los hechos de “completamente inaceptables”.

Londres indicó que dos británicas figuran también entre ellas y, según otra fuente, una pasajera francesa también fue examinada.

Australia afirmó que 13 de sus ciudadanas habían sufrido estos “espantosos” exámenes.

La ministra de Asuntos Exteriores de Australia, Marise Payne, dijo el miércoles que Catar supuestamente realizó test ginecológicos a un número indeterminado de pasajeras de al menos diez vuelos, previa protesta ante el Gobierno catarí por el trato “ofensivo” a las mujeres.

La jefa de la diplomacia australiana reiteró que Camberra se ha quejado por el trato “extremadamente inapropiado” y está a la espera del resultado de las investigaciones para sopesar los siguientes pasos.

Según la cadena ABC Net de Australia, el caso del bebé abandonado en el aeropuerto de Doha, y que generó los criticados exámenes ginecológicos, obedecería a que algunas migrantes extranjeras en Catar ocultan sus embarazos o paren a sus hijos de forma anónima, para evitar la cárcel o la deportación, pues las leyes cataríes no permiten que una mujer soltera esté embarazada.

Este video de ABC News reporta sobre el llamado de la justicia cataría a los responsables del ilegal examen ginecológico a pasajeras: