Sin embargo, luego de que la despidieran, Rob Mello, un ciudadano cualquiera que se sintió identificado en el gesto de Briskman, empezó una campaña a través de la página GoFundMe para recolectar dinero y ayudarle a la mujer. ¿El resultado? Ya van más de 73 mil dólares recogidos (más o menos 220 millones de pesos colombianos), informa New York Post.

Según dice en la página de la campaña, Juli “es una inspiración” para todas las personas que dan algo de dinero, y allí mismo se hace la aclaración de que la mujer es la beneficiaria de todas las donaciones que hasta ahora le han hecho (y que seguramente no van a parar pronto).

Pero más allá de la buena acogida reflejada en la cifra parcial de donaciones (que, dicho sea de paso, espera llegar a 100 mil dólares), el éxito de la campaña se ve en la propia página: un panel al lado derecho indica la frecuencia con la que los usuarios hacen donaciones. La información se mueve constantemente (cada 2 o 3 minutos) con donaciones de 10, 15 y 20 dólares.

Campaña
Campaña / Pantallazo GoFundMe

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La imagen de la ‘pistola’ fue captada el pasado 28 de octubre por un miembro del equipo de Trump y en pocas horas se viralizó en internet. Al ver lo que había pasado con la foto, la propia Briskman decidió decirle a su empresa empleadora, que es una contratista del gobierno, que había sido ella la que hizo el gesto. Por supuesto, la despidieron.

Briskman, de 50 años y madre de 2 hijos, envió un mensaje a todos los donadores a través de GoFundMe:

“A través de sus generosas donaciones, se han liberado cargas pesadas. ¡Gracias!”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.