De acuerdo con BBC, muchas familias de esta razón prefieren tener hijos varones, pero cuando nacen niñas también lo celebran, pero por “razones equivocadas”.

Desde hace siglos, los miembros de la comunidad Bachhara obligan a sus hijas a convertirse en prostitutas a partir de los 10 o 12 años. Cuando crecen y sobrepasan los 20 o 23 años, son reemplazadas por una hermana menor, explica el rotativo inglés.

Esta costumbre ha pasado de generación en generación como una “tradición aceptada”, y los hombres de la familia viven de las ganancias que generan las menores de edad. En la mayoría de casos los propios padres o hermanos hacen la función de proxeneta, detalla el mismo medio.

Uno de los casos es el de ‘Heena’ que relata que desde que nació la “prepararon” para ser prostituta y luego, a sus 15 años, la obligaron a complacer hombres. “Tuve que dejar mis estudios y seguir el mismo camino que mi mamá y mi abuela materna”, señaló a BBC.

Declaró además que todos los días tenía numerosos clientes, desde hombres de campo no tan adinerados, hasta camioneros con mejores recursos económicos. A pesar de que, dice, duró 3 años sin verle nada malo a esta actividad, cuando cumplió 18 se dio cuenta de lo malo que era y se sintió muy enojada. Sin embargo, dijo: “¿Cómo sobreviviría mi familia si no ganaba dinero de esta forma?”.

Akash Chouhan, cordinador de una ONG local, “cerca de un tercio de las mujeres que se prostituyen son menores de edad“, explicó al diario británico.

Otro de los problemas es que muchas de esas jóvenes terminan embarazadas. ‘Heena’ tuvo una niña y eso no le permitió seguir trabajando como trabajadora sexual, además de que no puede conseguir esposo debido a esa actividad, señala BBC.