De acuerdo con el diario Manchester Evening News, el hecho ocurrió exactamente el 27 de agosto de 2019 cuando los oficiales Harper y Bowling vieron a una mujer sentada en la calle y rodeada de varias bolsas de compras.

Los policías de Inglaterra se acercaron a ella, le preguntaron si necesitaba ayuda y además le pasaron un pañuelo porque vieron que le salía sangre por la nariz. Luego de preguntarle qué pasaba, Eden respondió que era el cumpleaños de su hijo y que estaba comprando algunas cosas para una fiesta, indica el mismo medio.

Los uniformados se preocuparon por sus hijos y se ofrecieron a llevarla a la casa para verificar que los menores estuvieran bien, pues desde el inicio pensaron que la mujer, de 45 años, estaba borracha, agrega el rotativo británico.

Cuando llegaron a la casa, un hombre increpó a Lucy Eden y eso fue lo que sacó de quicio a la mujer, que empezó a gritar desaforadamente. A pesar de la presencia de los policías, el extraño sujeto siguió increpando a la madre de familia.

“Eden comenzó a gritar y a volverse abusiva, golpeando al oficial en el pecho y gritando directamente en su cara… Debido a que ella gritó muy cerca de él, la sangre hizo contacto con el oficial en sus ojos, nariz y boca”, comentó la fiscal Katie Beattie, citada por Manchester Evening News.

Luego, la mujer le lanzó el pañuelo ensangrentado al otro oficial y le gritó: “¡Tengo VIH!”. Al no entender qué le pasaba, los uniformados le preguntaron qué le pasaba y ella respondió: “¡Tengo el puto Sida!, ¿qué les parece?”.

Emma Hassall, abogada de Lucy Eden, dijo que su defendida no recuerda el incidente. “Le diagnosticaron psicosis y su último episodio fue en octubre de 2020. Ella recuerda que los oficiales le dijeron que ‘se llevarían a su hijo’; estaban claramente preocupados por ella y su hijo”.

Eden se declaró culpable de 2 delitos de agredir a un trabajador de emergencia; uno sobre la base de que escupió de manera imprudente y el otro por los hechos completos de la acusación, finaliza Manchester Evening News.