Algunas horas antes, tocó tierra en Newark el último 737 MAX 8 con pasajeros, de Southwest Airlines, procedente de Oakland, EE. UU., según el portal de seguimiento de vuelos FlightRadar24.

Compañías aéreas y reguladores de aviación civil a lo largo del mundo fueron inmovilizando gradualmente la flota de los 737 MAX a raíz del reciente accidente de un Boeing de Ethiopian Airlines, en el que murieron los 157 ocupantes del avión.

Fue la segunda catástrofe de un Boeing 737 MAX 8 en menos de medio año. A finales de octubre pasado, un avión de la indonesia Lion Air, con 181 pasajeros y ocho tripulantes, se estrelló en el mar de Java pocos minutos después de haber despegado de Yakarta, sin dejar sobrevivientes.

La aparente similitud entre los dos accidentes, con la subsiguiente cascada de suspensiones de vuelos, supuso un duro varapalo para Boeing que perdió esta semana miles de millones de dólares en la bolsa.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) anunció este lunes que supervisa la implementación de una serie de mejoras en el sistema de control de vuelo de los Boeing 737 MAX -particularmente, en el sistema MCAS (Maneuvering Characteristics Augmentation System)- que se concretarán en una directiva de aeronavegabilidad (AD), de cumplimiento obligatorio, a más tardar en abril de 2019.