En la emisora, el comediante contó que en cuarto de primaria conoció a un compañero de bachillerato que vendía una revista para adultos; esta era “lo más bajo del porno”.

“El ‘man’ se iba en la ruta conmigo y me daba la mitad de las revistas para salir a venderlas en primaria, y fue un negociazo porque cada revista costaba 10.000 pesos”, recordó el humorista en la cadena radial.

Riaño agregó que se sentía como si estuviera “traficando drogas”, e indicó que el negocio se le acabó cierto día cuando unos estudiantes de su curso se alborotaron por la revista: el profesor se dio cuenta y les preguntó de quien era la publicación, a lo que ellos respondieron: “de Riaño”.

En seguida, señaló el comediante, lo enviaron a rectoría y citaron a su mamá, quien no se preocupó porque su hijo estuviera viendo pornografía como tal, sino por la clase de pornografía que veía.

“Alejandro, [estoy] muy preocupada de estas cochinadas que estás comprando. No me parece. ¿Por qué no me dices y te compro algo decente?, ¡pero esta vaina no!”, le dijo ella, de acuerdo con el testimonio de Riaño.

El humorista añadió que la rectora del colegio se sorprendió de esa inesperada reacción de su mamá.

A continuación puede escuchar la anécdota completa, que terminó en la expulsión de Riaño del colegio: