Si bien la iniciativa radicada por el representante a la Cámara por Boyacá Rodrigo Rojas no considera el aspecto de la sobrecarga económica que están soportando los trabajadores que no van a la oficina como consecuencia de la crisis provocada por el coronavirus, sí busca ponerles coto a otros aspectos que estarían afectando la vida de esos empleados que desarrollan sus actividades laborales desde la casa.

El proyecto de ley de desconexión laboral busca evitar que “los empleadores puedan transgredir los límites entre el ámbito laboral y los espacios familiares y de descanso de los trabajadores en Colombia, y de esta forma proteger tanto la salud mental como física de los trabajadores en nuestro país”, explicó Rojas en el informativo 7N Noticias.

“El articulado propone la creación del derecho a la desconexión laboral, entendido como el goce efectivo por parte de los trabajadores y servidores públicos de sus espacios de descanso y esparcimiento: licencias, permisos, vacaciones y, por supuesto, su vida personal y familiar en el horario no laboral”, agregó el congresista en el mismo medio.

Pero, además, con este derecho a la desconexión laboral “el trabajador tendrá el derecho legítimo a no recibir llamadas, mensajes de texto, mensajes de WhatsApp, emails ni ningún otro tipo de comunicación relacionada con el trabajo en el horario no laboral, sin que esto le permita al empleador tomar actuaciones en contra del empleado”, precisó Rojas.

La iniciativa comienza su trasegar legislativo precisamente cuando, por el auge del teletrabajo debido al coronavirus han aumentado hasta en 40 % los horarios de la jornada laboral en algunos casos, ya que en casa los trabajadores suelen estar más horas frente a una pantalla, como estableció la firma NordVPN, cuyos datos los cita La República.

La magnitud de esta nueva modalidad de trabajo también la evidencia la cifra de seis millones de colombianos que están trabajando desde casa, una estimación del ministerio del Trabajo que reseña El País, de Cali, medio que también cita un estudio de la firma PageGroup, según el cual el 96 % de las organizaciones en Latinoamérica utilizó el trabajo en casa ante la pandemia, mientras que en Colombia el 57 % de las compañías tiene el 80 % de su estructura con trabajo remoto.

Pero La República fue más allá y puso el foco en uno de los aspectos que más preocupa a las familias que tienen miembros teletrabajando: los servicios de agua, energía y gas, que más se consumen por esa modalidad de trabajo.

El diario económico hizo un sondeo y estableció lo siguiente, para los estratos 3, 4, 5 y 6, en hogares con cuatro o cinco personas:

Estrato 3:

  • Gas: pasó de $ 28.710 al mes a $47.470 (aumento de 65 %).
  • Energía: pasó de $ 68.740 al mes a $ 90.010 (aumento de 31 %).

Estrato 4:

  • Gas: pasó de $ 24.000 al mes a $ 32.251 (aumento de 33,8 %).
  • Acueducto de Bogotá: pasó de $ 84.300 (ene-feb) a $ 120.284 (mar-abr) (aumento de 42 %).
  • Energía: pasó de $ 84.560 (marzo) a $ 125.430 (abril) (aumento de 48 %).

Estrato 5:

  • Energía: pasó de $ 79.000 mensuales a $ 110.000 (aumento de 39 %).
  • Gas: pasó de $ 38.000 por mes a $ 110.730 (aumento de 191 %).

Estrato 6:

En un hogar de una persona el gas pasó de $ 18.420 a $ 34.340 y la energía de $ 77.410 a $ 114.430 (aumentos del 86% y 47%, respectivamente).

A este respecto, La República consultó a Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, que explicó que el teletrabajo está regulado en la Ley 1221 de 2008 y descansa en tres principios básicos: (i) respeto del principio de equidad laboral (ii) inclusión de los teletrabajadores en el programa de salud ocupacional y (iii) reconocimiento del ‘auxilio de conexión’, por el cual el empleador debe proveer y garantizar el mantenimiento de los equipos de los teletrabajadores, conexiones, programas, valor de la energía, desplazamientos.