Y es que, aunque la propuesta suena tentadora, la revista Dinero se pregunta si se trata de “populismo laboral”. En su criterio, la practicidad y la posibilidad de que llegue a ser realidad es reducida, pues “solo redundaría en un incremento de los costos laborales por la vía de mayores pagos de horas extras, o más turnos para cubrir las necesidades de producción de cada compañía”.

Todo esto sin soslayar, como recuerda la propia revista, que fue el propio gobierno de Uribe el que redujo horas extras, amplió jornada laboral diurna y modificó los recargos festivos y dominicales.

No obstante, Dinero no deja de reconocer que “se trata de una propuesta revolucionaria”, al permitir contratos por horas y facilitar el pago de seguridad social bajo esas condiciones, además de aumentar el tiempo libre de los trabajadores.

Uno de sus efectos también sería el aumento de plazas laborales, prosigue ese medio, aunque también tendría otras consecuencias que podrían crear cierta incertidumbre para los trabajadores ya empleados actualmente. Por ejemplo, según Blu Radio, “con el proyecto se pretende que haya menos rigidez laboral y más facilidad para contratar y desvincular”.

Esa emisora también resalta que Uribe ahora contradice sus propias políticas, señalando que las jornadas laborales largas han propiciado el desempleo.