Según explicaron, este año se suministrarán unos 1.300 millones de dosis y en 2022, el resto. Pfizer proporcionará 2.000 millones de dosis, Moderna hasta 995 millones y Johnson & Johnson hasta 500 millones. 

Los países de ingresos bajos podrán comprarlas a precio de coste y los de ingresos medios, a un precio reducido, precisaron los responsables de los laboratorios durante la cumbre virtual organizada por Italia -que tiene la presidencia del G20- y la Comisión Europea.

Poco antes, la Unión Europea (UE) había anunciado en la apertura de esta cumbre que aportaría 100 millones de dosis. 

Entre tanto, diferentes científicos de todo el mundo pidieron a los líderes del G20 mayores inversiones para evitar futuras pandemias, así como un acceso global a las vacunas y recursos útiles a ese fin. 

“Hoy más que nunca necesitamos a la ciencia, debemos prepararnos para los próximos retos sanitarios”, avisó por videoconferencia el profesor belga Peter Piot, asesor de la Comisión Europea y uno de los descubridores del virus del ébola. 

Para ello será esencial “la colaboración científica internacional”, pero también “garantizar la igualdad global de la vacuna inmediatamente”, por lo que pidió a los líderes de las veinte potencias mundiales que apoyen el COVAX, el mecanismo para compartir dosis en todo el mundo. “No es solo un imperativo moral, sino clave para el control de la pandemia“, afirmó. 

Por su parte, el presidente de la Academia estadounidense de Medicina, Victor Dzau, dijo que “la recomendación es clara: invertir en ciencia antes” para crear “un sistema eficiente, efectivo, innovador y equitativo”. 

En la misma línea, el director del centro africano de Control de Enfermedades, John N. Nkengasong, llamó a “proteger la ciencia” y pidió fomentar una “red” planetaria que impulse la cooperación de los investigadores, así como la capacidad de fabricar vacunas. 

Pues “solo colaborando en todos los niveles, sectores, disciplinas y países podremos prevenir las próximas emergencias“, destacó la profesora Yee-Sin Leo, directora del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas de Singapur. “La igualdad es el principio central”, dijo.