El deportista le contó a la BBC que había subido esas fotografías con la intención de inspirar a otros a cambiar sus vidas con buenos hábitos alimenticios y entrenamiento duro. Sin embargo, algunos usuarios malintencionados las usaron con otros propósitos.

“Para mí fue realmente importante colgar esas fotos en Internet”, le dijo Lindsay al medio.

Después de subir las imágenes, el entrenador empezó a recibir llamadas de sus clientes informándoles que habían visto sus fotos en una cuenta que prometía a los usuarios bajar de peso por medio de unas pastillas para adelgazar, según el portal.

Inmediatamente, Lindsay se puso en contacto con la cuenta para que retiraran la fotografía, lo que sucedió exitosamente. No obstante, no logró reportar a la compañía asociada con el anuncio porque no encontró la información detallada en la página de Instagram, mencionó el medio.

“No quiero que mi cara sea el rostro de algo que es peligroso para la gente”, afirmó el entrenador.

Al final, Matt aseguró que estaba desconcertado porque estas páginas podían hacer y decir cualquier cosa sin que nadie hiciera algo al respecto. Además, aseguró que no había publicado estas fotografías para hacer un arreglo con una marca.