En declaraciones al medio 9 News, Rose afirmó que se enteró de que había perdido la oportunidad de trabajar en la compañía porque la reclutadora, identificada como Michelle Lines, no colgó bien al dejar un mensaje de voz y se alcanzó ha escuchar una conversación con una colega en la que critica sus imágenes. 

Ya no me gusta ella. Ella se la pasa tomándose selfies todo el tiempo”, se le oye decir a Lines en la conversación, que fue grabada por Rose y divulgada por el medio australiano.

“Realmente nos gustó el currículum y luego miré esto (fotos) y me fui.  Probablemente se está haciendo un falso bronceado”, dice Lines en otro aparte del diálogo.

Según Rose, lo curioso del caso es que a la reclutadora le gustó su hoja de vida hasta que vio sus fotos en la red social.

“Obviamente, fui una aspirante clara para ese trabajo, pero no iban a darme una oportunidad por mi apariencia, mis tatuajes y eso no está bien; eso realmente me molestó”, afirmó la británica al mismo medio.

Al volverse viral la historia, Lines emitió una disculpa pública a Rose en la que dijo que ella había sido “inmadura” pero que nunca había tenido la intención de “herir sus sentimientos”.

Sin embargo, indicó que los perfiles de redes sociales son “muy importantes” y que la mayoría de los empleadores revisan las publicaciones que se comparten en línea, por lo que deberían ser más privados, indicó el mismo portal.