Entre las recomendaciones publicadas este lunes por la Academia se encuentra que los médicos se concentren en los hábitos alimentarios saludables y el ejercicio, en vez de en el peso, cuando les hablen a los adolescentes, informa Slate.

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Investigadores de la Academia descubrieron que hay 2 comportamientos que aumentan las probabilidades de tener sobrepeso y trastornos alimentarios en los adolescentes: uno de ellos es hacer dieta, entendida esta como una restricción de las calorías para bajar de peso y otro el hablar constantemente del peso, como sucede con los comentarios de los padres o familiares orientados a la figura.

Por el contrario, hay otros hábitos que pueden reducir el riesgo de sufrir estas enfermedades: comer en familia y cultivar una imagen corporal positiva; y dado que muchos de los factores relacionados con los problemas alimentarios y de peso están relacionados con la familia, es recomendable que este tipo de acompañamientos se realicen desde el hogar.

Además, la institución reconoce que la obesidad y los trastornos alimentarios no son cosas separadas, pues la mayoría de veces los segundos están relacionados con un temor extremo a subir de peso.

Así mismo, las personas que padecen obesidad también tienen altas probabilidades de llegar a comportamientos típicos de los trastornos alimentarios como restringir el consumo de calorías y saltarse comidas para bajar de peso, lo cual puede resultar en comer de forma compulsiva y aumento de peso y a su vez desarrollar por completo el trastorno.