Los hechos ocurrieron el pasado 12 de abril cuando la denunciante llevaba dos días hospitalizada por un bajón de azúcar.

Ella explicó a Pulzo que falló “en pensar que era un lugar seguro” y no creer que dentro de un centro médico privado también puede sufrir un robo.

“Se están aprovechando de los enfermos que están en una cama para entrar a sus habitaciones a robar. Mi objetivo no es dañar la imagen de la clínica, sino que se den cuenta de que no están seguros ni en un hospital”.

Además, la denunciante señaló que la empresa de seguridad del centro médico “falló en los protocolos” porque no le avisaron previamente que cuando salía a dar una caminata “debía cerrar su puerta con llave”.

”En el momento que me doy cuenta llamo al señor de seguridad. Me dice que el computador ya no debe estar en las instalaciones”, añadió.

Este medio se comunicó con la clínica Marly y nos informó que el caso ya está en conocimiento de las autoridades administrativas y encargadas, las cuales están verificando y analizando el caso para brindar una respuesta.

La paciente tenía el computador en su habitación, según ella, por autorización de uno de los médicos tratantes que le dijo que podía usarlo durante su estadía, por lo que decidió pedirle a un familiar que se lo llevara para trabajar.

Según su versión, a la hora de ingresar el dispositivo el personal de seguridad no le pidió ningún registro.