La historia la dio a conocer Vanguardia, que dijo que según el relato de la familia el hombre estuvo tomando aguardiente y luego salió a comprar algunos alimentos que necesitaban en el hogar.

De hecho, la esposa contó a ese medio que su pareja también tomó licor en la vivienda y que salió de allí sin que ella se percatara.

“En la tarde salió a la tienda a comprar unos víveres y de paso se trajo una botella de ron y se la tomó. En la noche, no sé a qué hora, empezó a vomitar en la habitación y luego se salió, yo creí que iba para el baño”, dijo la mujer, que se enteró de que su esposo estaba en problemas por medio de una llamada que recibió de la Policía.

La razón de ese aviso fue porque precisamente los uniformados que estaban de turno auxiliaron al ciudadano, que de acuerdo con el medio local llegó gritando que él y su esposa estaban contagiados con el coronavirus.

El hombre permaneció tendido por al menos una hora a la entrada de la estación, y según Vanguardia los policías sintieron temor de acercarse y por eso llamaron una ambulancia para que lo trasladara a un hospital.

Al respecto, el doctor Germán Franco, del Hospital del Norte, dijo que tras una valoración se encontró que el paciente presentaba “estado de alicoramiento” y que se comportó “un poco agresivo”.

“Se logró estabilizar al paciente, pero no tenía ningún signo de dificultad respiratoria, no tenía realmente un dolor abdominal o algo que sugiriera un cuadro mayor a una intoxicación alcohólica. Además, no era coherente de lo que decía”, aseguró Franco, citado por CM& Noticias.

Los dos medios coinciden al decir que el comportamiento del hombre tiene molestos a sus vecinos y a las autoridades, y que se evalúa una posible sanción por toda la emergencia que provocó.