Al sentir que la jalaron, la joven se soltó su peinado y cuando llegó a la estación Ricaurte se lo quiso volver a recoger. Ahí fue cuando sintió que una parte estaba más corta que la otra, según ella misma relató.

La afectada, identificada como Pilar Ramírez, compartió su historia para que las mujeres, en especial las de cabello largo, tengan cuidado cuando viajen en Transmilenio, pues, de acuerdo con su relato, hay “personas que están al acecho” para hacer el daño, ya que, según ella, su cabello estaba decolorado y tenía las puntas “súper mal”.

Pilar aseguró, en Caracol Radio, que entró en “shock” y no sabía si buscar a la Policía porque no tenía pruebas de que le habían robado su cabello.

“Decirle a la Policía como: ‘Buenas, me robaron el cabello’, como que no. No creo que hubiera sido para mayor cosa”, declaró.

 

No obstante, los periodista le hicieron saber la importancia que es denunciar este tipo de casos, ya que no es la primera vez que se presenta este tipo de acciones ya que, según la emisora, las autoridades confirmaron la existencia de bandas dedicadas a robar y traficar cabellos largos.

Pilar ya emparejó su cabello.