El jurista Mauricio Velandia considera que los cuatro gigantes tecnológicos abusan de su posición dominante de manera conjunta y pide al organismo internacional, lo mismo que a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia y sus pares de Bolivia, Ecuador y Perú que los investigue de manera conjunta y no individual como se ha hecho en otros países.

“Lo hice ante la CAN porque considero que esta discusión se está dando en todo el mundo occidental y la zona andina no se puede quedar atrás”, dijo Velandia en La República. Y, aunque no lo menciona, esa discusión de la que habla se ha animado en los últimos días por el estreno del documental ‘El dilema de las redes sociales’.

La denuncia de Velandia por abuso de la posición de dominio conjunta se puede entender dividida en dos mercados, explicó el jurista al diario económico. En el primer mercado (información comercial como insumo primordial para estudios de marketing con 100 % de certeza) es contra Facebook, Google y Amazon, por extraer información. En el segundo mercado (aplicaciones para smartphone) es contra Apple y Google, por impedir aumentar el excedente del consumidor.

En el primer mercado, asegura Velandia en su denuncia de 160 páginas, citada por el rotativo, los gigantes tecnológicos denunciados “recolectan esa información de todos sus usuarios, sean comerciantes o consumidores”, y la usan en la venta de su publicidad en línea. Todos obedecen al mismo interés de “tener acceso y usar información comercial de todos, sin pagar y sin que sea un costo reflejado en el precio (intercomunicados)”.

El argumento fuerte de Velandia es que el abuso se materializa con “el no pago a los usuarios por su información comercial”, lo que les permite a las empresas tecnológicas denunciadas “tener una ventaja frente a sus competidores tradicionales, como las empresas de marketing, que impone una barrera sobre los demás”, explica el medio.

En el segundo mercado, se acusa a Google y Apple de “impedir que se aumente el excedente del consumidor al imponer obligaciones para atar los medios de pago al uso de sus aplicaciones, entre otros comportamientos catalogados como abusivos”, agrega.

El embrollo de la terminología jurídica lo desenreda Marta Peirano en un artículo de El País, de España, que escribió para comentar no solo el documental ‘El dilema de las redes sociales’, sino tres libros que se refieren el tema. En él, y en pocas palabras, describe en qué consiste el negocio de las grandes plataformas tecnológicas.

“La mecánica es simple: crear servicios que atraen usuarios para observar su comportamiento y usarlo para entrenar algoritmos predictivos de inteligencia artificial”, explica Peirano. “Esos algoritmos procesan la información de cada individuo y la correlacionan con información estadística, científica, sociológica e histórica para generar modelos de comportamiento como herramienta de control y manipulación de masas. […] En los últimos 15 años, una docena de empresas han registrado y procesado los patrones de conducta de miles de millones de personas en todo el mundo durante cada minuto de su vida”.

El mismo director del documental, Jeff Orlowski, explicó en Semana, de una forma más sintética y directa, si se quiere, en qué consiste ese negocio: “El mayor problema con el que estamos enfrentados es que todo esto está basado en un modelo de negocios que fundamentalmente no está diseñado para intereses humanos. El problema es la forma en la que hacen dinero. Nosotros no pagamos por estas cosas, pero es una industria de cientos de millones de dólares”.

“Entonces la pregunta es, ¿si no pagamos estas cosas, cómo es una industria multimillonaria? Y la respuesta es que si usted no compra el producto, entonces usted es el producto”, asevera Orlowski. “Esa es una línea usada en Silicon Valley por años. Otras personas pagan por manipularnos e influenciarnos. Ese es el negocio y nosotros somos el producto que usan. Estamos siendo extraídos. Están convirtiendo nuestros datos y nuestra información en miles de millones de dólares”.

Frente al poder que representan los gigantes tecnológicos, la denuncia de Velandia puede resultar de alguna manera quijotesca. Para el abogado Hernando Herrera, director de la Corporación Excelencia en la Justicia  y miembro del equipo de ‘6 AM Hoy por hoy’, de Caracol Radio, la de Velandia es “una demanda inédita y de contenido interesante, que denuncia a esas empresas por antimonopolio, por supuestamente apropiarse de toda la información comercial de sus usuarios y usarla sin haber pagado por ese insumo, que para ellos pudiera estar ligado a estudios de marketing”.

Y, a la luz de las pretensiones que tiene la denuncia, comentados por Herrera, la empresa luce aún más quijotesca: “El objetivo es doble: que se les impongan [a Facebook, Amazon, Google y Apple] multas multimillonarias y que paguen lo que vale esa información” que obtienen de sus usuarios.

En ese sentido, habría que tener muy en cuenta lo que le dijo el experto Pablo Márquez a La República: “El abuso de la posición de dominio conjunta es difícil de probar. Además, la CAN es una entidad con bajos recursos, y una investigación de esta demanda dinero. A pesar de eso, la discusión queda abierta, y pone a la región a tono con un debate que se está dando en todo el mundo”.