Ramírez, que vive en el barrio más peligroso de la ciudad de Maracay, en Venezuela, estudió en el colegió hasta tercer año, pero lo dejó para trabajar y así conseguir dinero para sus necesidades básicas, publica el diario local El Nacional.

De acuerdo con ese medio, primero vendió diarios en la calle, pero la crisis hizo que tuviera que cambiar de trabajo y desde hace 4 años es vendedora de ropa, electrodomésticos y hasta comida. Sin embargo, cuenta, los dueños de la tienda le pidieron que terminara el bachillerato para que pudiera seguir laborando con ellos.

Por ello fue al Inces, porque le dijeron que ahí hay un programa especial para sacar rápido los estudios adelante. El plan ‘Bachilleres productivos’ da títulos, avalados por el Ministerio de Educación, luego de que los aspirantes cumplan algunos requisitos, explica el mismo diario.

Sin embargo, Raquel Ramírez dice que se graduó a pesar de que no estudió nada: “Yo empecé hace dos años, pero solo estudié seis meses… El miércoles 5 de junio me llamaron por teléfono para informarme que me iban a dar mi título de bachiller, pero que tenía que ir a Caracas a buscarlo. Allí iban a organizar un evento donde estaba el presidente Nicolás Maduro, que él me lo daría. Para el viaje nos dieron comida y un bono”, y añadió:

“Me graduaron para que Maduro nos viera, pero no estudié nada. Ese título es solo de adorno”, señaló a El Nacional.

La mujer explicó que dejó de estudiar porque la crisis se puso “muy ruda” y necesitaba tiempo para hacer infinitas colas para comprar los productos de la canasta familiar que hubiera en los mercados.

“Yo creo que tuvieron que apurarse para conseguir gente porque casi nadie terminó eso. Nosotros empezamos bastantes, pero poco a poco se fueron retirando”, finaliza Ramírez al rotativo venezolano sobre por qué cree que la dieron el título de bachiller a pesar de no haber cumplido con los requisitos.