En una carta publicada en The New York Times, Judith Herman, profesora de psiquiatría del Colegio Médico de Harvard, y Robert Jay Lifton, conferencista de psiquiatría de la Universidad de Columbia y profesor emérito de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, afirman que en las últimas semanas las exigencias de Trump han hecho crecer sus “patrones erráticos de comportamiento”.
En especial, aseguran, se sienten sorprendidos por sus fallas repetitivas a la hora de “distinguir entre la realidad y la fantasía”, y sus ataques de odio cuando alguna de sus fantasías es transgredida.
Sin ninguna evidencia demostrable, repetitivamente recurre a afirmaciones paranoicas de conspiración”, dicen.
Como prueba de eso, citan un reciente caso: cuando respondió a las acusaciones sobre el supuesto contacto de su campaña presidencial con agentes del gobierno de Rusia. En esa oportunidad, tildó a sus medios críticos como “enemigos del pueblo”, e incluso llegó a afirmar, sin fundamento, que el expresidente Barack Obama le vigiló las comunicaciones.
A pesar de que no se atreven a dar un diagnóstico, los especialistas dicen:
Como psiquiatras, nos vemos en la obligación de expresar nuestra alarma. Tememos que cuando enfrente una crisis, el presidente Trump no tenga juicio para responder racionalmente”.
Finalmente, instan a los representantes electos a tomar las cartas necesarias en el asunto para proteger a toda la población de lo que ellos denominan un “presidente peligroso”.
Esta no es la primera vez que psiquiatras se refieren al presidente estadounidense con preocupación. Hace algunas semanas 35 profesionales advirtieron sobre la “grave inestabilidad emocional” del mandatario.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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