Según la Policía, los hechos ocurrieron a las 21:00 horas en el municipio de Minatitlán, una región petrolera duramente golpeada por la delincuencia organizada dedicada al secuestro de petroleros, doctores, maestros y ganaderos.

Otros tres hombres y una mujer también resultaron lesionados en el ataque. Testigos y sobrevivientes de los hechos señalaron que hombres armados ingresaron a la fiesta que se llevaba a cabo en el restaurante La Potra, ubicada en la colonia Obrera de la cabecera municipal, buscando llevarse a un sujeto, pero los asistentes intentaron impedirlo, por lo que fueron atacados a tiros.

“Sentí la pistola en mi cabeza, el tipo me apuntó. Yo me agaché y no me disparó”, dijo a la AFP bajo el anonimato una mujer de 50 años que se encontraba en la fiesta vestida con un colorido traje tradicional mexicano.

Otra joven, cuyo hermano fue asesinado, aseguró que “eran como seis sujetos que llegaron disparando a todos. Vieron que uno tenía un bebé en los brazos y aún así le disparaban y le disparaban”.

“Casi todos se tiraron al suelo y ellos les decían que se voltearan a verlos. Que los vieran mientras les disparaban para matarlos”

Al lugar llegaron dotaciones del Ejército mexicano, Secretaría de Marina y Policía Estatal, quienes montaron un operativo de resguardo para los testigos e iniciaron la búsqueda de los autores del hecho.

En Veracruz, según fuentes de inteligencia de la Secretaría de Marina y del Ejército Mexicano, los carteles de Los Zetas, Cartel Jalisco Nueva Generación y El Golfo se disputan el control territorial para el narcotráfico y las rutas de migrantes, el cobro ilegal a comerciantes (derecho de piso) y el secuestro en un territorio de alta producción agropecuaria, petrolera y uno de los puertos de carga más importantes del país.

En los últimos ocho años se contabilizan de manera oficial al menos 601 fosas clandestinas en territorio veracruzano, con 518 cuerpos, 560 cráneos y 53.606 fragmentos de cuerpos de personas, entre hombres, mujeres y niños.