El mismo Peone describió la situación como “un fallo en The Matrix” (¿recuerdan el deja vú del gato en la primera Matrix?), pues verse como único viajero en un jet para más de 100 personas es toda una experiencia, destaca The Washington Post.

Fiel a su vena artística y de cineasta, Peone hizo varios videos durante el vuelo para narrar la experiencia, que estuvo marcada por un saludo personalizado por el altavoz: “Bienvenido a bordo, Vincent”, señala la revista People.

Incluso, antes de abordar la experiencia comenzaba a tornarse interesante, publica el mismo medio: “Nos disponemos a abordar nuestro vuelo a Salt Lake City en nuestra puerta de embarque. Le pedimos a nuestro único pasajero abordar en este momento”, dice la azafata por el micrófono.

Peone narra que dado que el avión iba vacío, los empleados de la aerolínea tuvieron que cargar la aeronave con bolsas de arena para compensar la falta de peso por la ausencia de pasajeros.

La única decepción del director neoyorquino fue cuando, emocionado, le preguntó a una empleada de la aerolínea en tierra si esa era una situación única (la de un solo pasajero en un avión comercial), pero ella le dijo que no era tan inusual como él creía.

Este video narra la experiencia del afortunado hombre: