El Airbus A320, que transportaba a 173 personas, tuvo que detener su trayecto y descender al aeropuerto internacional Otopeni, en la capital de Rumania, relata el portal Libertatea.

Los pasajeros fueron desembarcados de manera segura y ordenada, mientras el avión fue trasladado a una zona retirada de la terminal aérea para ser inspeccionado.

Afortunadamente, todo fue una falsa alarma de acuerdo con el portal AeronewsRO.

El Servicio de Inteligencia rumano, citado por Libertatea, anunció que escaneó todo el equipaje y la aeronave sospechosa de una bomba, luego de una llamada desde el aeropuerto de Kutaisi:

“Se estableció una célula de crisis a nivel de aeropuerto, SRI está presente con el equipo técnico para la revisión. Se sigue el procedimiento estándar para estas situaciones”.