La mala racha no parece darle tregua a Daren, quien en entrevista con ‘La movida’ narró la reciente historia de su vida, que intentó recomenzar en otras latitudes.

“Sinceramente, el amor me trajo a Chile. Me enamoré de una colombiana y me vine para Chile. Eso fue como en el 2017. Ella tenía una gran oportunidad aquí y me planteó que si me venía. Me arriesgué y me vine. Ella fue como mi primera relación seria, porque la vida que yo llevaba era como no tener que dar cuentas a nadie”, recordó Daryanani, antes de señalar los motivos que lo llevaron a terminar ese noviazgo.

“Es una persona que emocionalmente tiene sus problemas. Bipolar. Y pues eso lleva a celópata y a inseguridades. Me botó dos maletas… y le daban ese tipo de rabias, de rabia incontenible. Una persona, cuando no está en sus casillas, cuando está con rabia, pues no piensa, la lleva a cometer vainas jartas”, le contó el actor al programa de RCN. 

Sin embargo, lo de su pareja era solo la punta del iceberg, pues a Naren se le avecinaba, además, un problema de salud: “Me salio una hernia L2-L3, que me dejó ‘knockout’ y duré como ocho meses, y además yo en un país donde no tengo seguro, no tenía los papeles completamente. Lisiado, prácticamente en un cama. Empecé a cotizar. Una primera clínica, carísima”.

A pesar del oscuro panorama, a Naren se le apareció un ángel en el camino: “En un sitio, después de haber hecho las cosas, de cotizar, mejor dicho, ocho meses de dar vueltas con eso, me la iban a sacar por 3’200.000 pesos chilenos (un poco más de 15 millones de pesos colombianos), acá. Iba a quedar con la deuda. Y cuando llegué a urgencias, el señor que me la iba a hacer, el médico, cuando me vio caminar, como que no tenía con quién dejarme y me dijo: ‘Voy a hacer la caridad del día’, y me metieron como indigente. Como no tenía papeles, me asignaron un RUT”.

Luego, mientras se recuperaba, le salió otra hernia. “Y todavía sin papeles, sin las cosas. Y miré los papeles de quien me había operado y fui […] Me cogió como un cariño y me dijo: ‘¿Sabe qué? Lléguese en ayunas de este viernes en ocho y vemos qué se puede hacer’. Y él dio una hora de su vida para cambiarme otra vez la vida. No sé si repitió el indigente, no tengo ni idea. Sé que el doctor no se metió en problemas”, rememoró el actor, que por esos quebrantos tuvo que cerrar un equipo de fútbol de niños que tenía y seguir gastando de sus ahorros para mantenerse, porque “no se ha producido mucho”.

Esa mala racha que lleva viviendo unos ocho años, Daryanani la relaciona con la brujería que, según él, le hizo una expareja: “He sufrido de muchos dolores y de unos acontecimientos que uno dice ‘este ‘man’ está rezado’. [Ella] Me lo confesó: ‘Es que uno, a veces, cuando quiere las cosas y no las puede tener, la caga’”, dijo. 

Ahora, para eso, está haciéndose baños de hierbas y frutas que le está aconsejando una persona de Bogotá.

Naren Daryanani sueña con retomar su trabajo en la actuación en algún momento, aunque sabe que tiene que reinventarse: “Quiero volver a las pantallas” […] Sé que mi carrera la encaminé mal. Me fui como por el lado de galán de quítese la camisa, muy sexy, y después actúe. Pero cuando es así, es una vida corta”, reconoció.

La historia completa de Naren se puede revivir en el capítulo del 15 de marzo que ‘La movida’ ya subió a su página (a partir del minuto 52).