En el minuto 23:30 de la conversación, el entrevistador le preguntó al artista si era verdad que todo se había dado cuando llegó de intercambio a Oklahoma y se hospedó en la casa de la directora del colegio donde iba a estudiar.

Inmediatamente, el cantante lo confirmó, aunque al principio intentó justificar a su raptora con la siguiente explicación: “Yo siento que lo que hubo ahí fue como un cariño descontrolado de una madre a un hijo que apenas conoce, por decirlo así. Entonces, nosotros como latinos siempre somos muy detallistas, sonreímos, queremos ayudar; es parte de esa cultura latina. Y, sin duda alguna, ella sintió ese cariño tan especial que dijo: ‘Este hijo no se me va de acá’”.

No obstante, más adelante el famoso se refirió a los duros momentos que vivió, pues la mujer le quitó el pasaporte y lo mantuvo encerrado e incomunicado por más de 30 días.

“Me di cuenta cuando empecé a caer en una tristeza muy grande porque no llegaban llamadas, no recibía llamadas de mi padre, de mi familia, de quien era mi novia en ese momento… que después sí recibí una llamada de ella porque ella hablaba inglés, entonces pensaron que era una compañera del colegio, y me la pasaron por teléfono; pero ella [la directora] me cortó la comunicación con mi gente”, relató.

El drama terminó poco después de que el intérprete colombiano confrontó a su captora, un día que intentó escapar. Sin embargo, él no especificó si hubo intervención de las autoridades en todo este asunto.

“Me quise escapar de la casa, vivíamos en un bosque muy lejos de la carretera, en un pueblo que se llama Atoka, y fui a buscar el pasaporte para escaparme y el pasaporte no estaba; lo busqué, lo busqué y no estaba. Cuando me di cuenta, [la directora] me dijo: ‘Yo lo tengo’, y le dije: ‘Dámelo’, y no me lo dio. Yo dije esto es un secuestro y así estuve por más o menos un mes y medio”, puntualizó el artista, como se puede escuchar en el siguiente video con la entrevista completa que le hizo Chente Ydrach.