El otro 80 % de la población vieja (en edad de estar jubilada) en Colombia está distribuido así: 34% no tiene ningún tipo de ahorro y otro 46% que, aunque ha ahorrado, no tiene suficiente capital para pensionarse, explicó el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, en el 12 congreso de la Federación Internacional de Administradores de Fondos de Pensiones (Fiap) y la Asociación Colombiana de Administradores de Fondos de Pensiones y Cesantías (Asofondos), que se adelanta en Cartagena.

Carrasquilla dijo que él prefiere hablar de “acuerdo de protección de la vejez” antes que de reforma pensional, y advirtió que no es solo una diferencia semántica, sino de fondo.

“No quiero dar la impresión de que le estamos poniendo un nombre diferente a algo. Lo que digo es que una reforma pensional, tal y como se ha discutido en Colombia, hace referencia al régimen pensional per se, es decir, es algo relevante para el 20 % de la población hoy en día”, subrayó el funcionario. “Sacamos una foto hoy y decimos: al 80 % de la población no le interesa esa discusión. Es una población que igual va a envejecer, igual tiene que preocuparse por cómo va a enfrentar su vejez, pero no tiene una manera realista de pensar, soñar, imaginar, que va a ser parte del sistema pensional”.

Precisó que cuando se discuten los temas pensionales en Colombia se habla solamente de ese 20 % de la población que hoy en día está en edad de ser jubilada y en efecto recibe una mesada pensional. “Lo que se discute como reforma pensional tradicionalmente en Colombia hace referencia al problema interno de ese 20 % de la población”, resaltó el ministro.

“Pero nosotros estamos preocupados por el otro 80%, dividido en dos grupos de población. El primero [34 %] es el de los que no han ahorrado y llegan así a su edad de jubilación, y que son más o menos 2’700.000 hombres mayores de 62 años y mujeres mayores de 57 años”, agregó el funcionario, y recordó que esa población debe ser atendida a través de transferencias del Estado. 1’500.000 personas de esta población reciben una ayuda del Estado “totalmente insuficiente”: 75.000 pesos mensuales.

El segundo grupo de esta población (46 %) es el de los que ahorran a lo largo de su vida laboral, en periodos en los que han estado empleados o desempleados y reciben ingresos de manera irregular (pese a todo lo cual ha logrado ahorrar), pero ese ahorro, llegada la hora de jubilarse, no es suficiente para amparar una mesada pensional (que en Colombia debe ser superior a un salario mínimo mensual).

Con miras a atender a ese amplio segmento poblacional, hasta ahora desprotegido, el ministro Carrasquilla informó que en marzo pasado comenzó a sesionar la Comisión de Reforma de Protección a la Vejez, integrada, entre otros, por los ministerios de Trabajo y Hacienda, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y por agencias especializadas como Colpensiones, asesorada por equipos especializados en pensiones del BID y la OCDE, y académicos, que está “construyendo ideas e iniciativas”.

La Comisión, además, vincula a funcionarios de todas las áreas del Estado que tienen relevancia en las discusiones de temas pensionales.

“Si esos son los tres grupos poblacionales, el énfasis del debate ha sido ese 20 %. Nosotros queremos traer la atención a que la vejez colombiana es una historia mucho más complicada, un telón de fondo mucho más amplio que el de ese 20%”, insistió Carrasquilla. “Por lo tanto, si bien es muy importante la discusión pensional tradicional en Colombia (que hace referencia a la escogencia entre un régimen de prima media o un régimen de capitalización, la distribución de los subsidios etcétera), no nos olvidemos del otro 80 % de la población”.

“Desde luego que el sistema pensional tiene que ser discutido porque hay muchas inquietudes al respecto y hay muchos análisis que se han hecho. Pero eso solo es una parte del problema de la vejez colombiana. El otro 80 % de la población en edad de jubilación tiene que ser atendida, tiene unas problemáticas diferentes a la pensión pura, y tenemos que ser capaces de resolver ese problema, so pena de que muchos colombianos en edad de estar jubilados sigan sin recibir unos recursos que amparen su vejez”, siguió el ministro.

Carrasquilla explicó que su despacho tiene un cronograma según el cual la Comisión comenzó deliberaciones en marzo, que incluye la búsqueda de una manera de dialogar con la ciudadanía, “amplia, directa, pública, transparente”, para que los colombianos puedan interactuar con la Comisión.

Ese cronograma, continuó Carrasquilla, incluye que el proceso termine antes de finalizar este año, llevándolo al Congreso.