El Comité Olímpico Italiano (Coni) reclamó este lunes la suspensión de “todas las actividades deportivas a todos los niveles” hasta el 3 de abril e instó al gobierno a publicar un decreto en este sentido. Si la demanda del Coni se lleva a efecto, significaría sobre todo la suspensión de la Serie A, el campeonato de fútbol que actualmente disputa sus partidos a puerta cerrada.

El Coni también recordó que las competiciones internacionales no forman parte de su jurisdicción, por lo que los partidos de competiciones europeas, como el Juventus vs. Lyon de la Champions League, previsto la próxima semana, no se verán afectados directamente por esta medida.

Para hacerlo posible, la instancia, que tiene autoridad sobre todas las federaciones deportivas italianas, pidió también “al gobierno publicar un decreto especial que pueda ir más allá al que está actualmente vigente”.

El gobierno italiano ordenó por decreto el domingo restricciones de movimientos a más de 15 millones de personas, un cuarto de la población, incluyendo a los habitantes de Milán y Venecia, hasta el 3 de abril, medida similar a las adoptadas por China, donde surgió la epidemia de COVID-19.

Según ese decreto, las competiciones deportivas podían seguir celebrándose, pero sin público. Sin embargo, en las últimas horas han sido muchas voces las que han reclamado la suspensión de las competiciones y, sobre todo, de la Serie A.

El ministro de Deportes, Vincenzo Spadafora, llamó el domingo a detener la Serie A, minutos antes del inicio del partido Parma vs. SPAL y horas después de la publicación del decreto impuesto por su gobierno. Damiano Tommasi, presidente del sindicato de jugadores, también reclamó la paralización del campeonato, así como el delantero Mario Balotelli.

El domingo se disputaron cinco partidos a puerta cerrada, al igual que el Sassuolo vs. Brescia programado para este lunes. Este partido podría ser el último en disputarse hasta el 3 de abril.