La pomposa boda se llevó a cabo en Kazajistán la semana pasada, según se puede ver en el Instagram de Tolochko, donde publicó fotos y videos de la celebración junto a su novia de silicona Margo y muchos invitados.

La novia vestía un largo y lindo vestido blanco, un velo largo y tenía un ramo de rosas blancas, mientras el fisiculturista llevaba un elegante traje negro.

Yuri Tolochko le dijo al diario Daily Star que el amor con Margo floreció por el confinamiento del coronavirus y eso lo llevó a casarse con la muñeca de silicona.

“Ha sucedido. Continuará”, escribió el ruso en Instagram junto al video en el que se lo ve poniéndole la argolla de matrimonio a su ahora esposa.

Luego, cuando comenzó la gran fiesta junto a sus invitados, Tolochko describió a su amada como “ardiente, pero con un alma tierna en su interior”

El fisiculturista recordó en el rotativo inglés que se comprometió con Margo en diciembre de 2019 y que anunció el matrimonio días después. Muchos pensaron que lo hacía solo para llamar la atención en redes sociales pero ahora, dice, demostró que en realidad era su sueño.

Desde el año pasado, el ruso ha publicado decenas de imágenes de pareja, en donde se lo ve junto a la muñeca de silicona en situaciones románticas, como por ejemplo en una tina y con burbujas.

“Las parejas necesitan hablar menos y conectarse más. Con tiempo y experiencia, Margo y yo nos dimos cuenta de que se necesitan más que palabras para tener una conversación. Tu pareja sin duda se merece lo mejor, pero tienen que hacer su parte”, se lee en una de las publicaciones de Instagram, donde tiene más de 55.000 seguidores.

Nuestra historia me enciende mucho más que el sexo en sí. Me encanta ser torturado, puedo soportar bastante dolor. Yo también amo dominar. Margo es capaz de lo que otras personas no son capaces de hacer”, dijo anteriormente el excéntrico fisiculturista a Daily Star.

Ese medio explica que la boda en Kazajistán fue legal porque se consideró que los novios eran mayores de edad y habían dado su consentimiento.