En un video divulgado por medios argentinos se aprecia que el sujeto, que estaba tumbado en un andén, empezó a pedir perdón y a inventar excusas para provocar compasión.

“Te pido disculpas, yo no quiero hacer esto, me voy a ir a mi casa y me voy a quedar ahí”, le dijo el delincuente a la víctima, y luego agregó:

“Es que me siento mal, señora; disculpe, me siento muy mal”.

El ladrón, al que solo le faltó llorar, también manifestó que no le había pegado a la víctima; esto lo hizo para tratar de que los demás se apiadaran de él y lo dejaran ir.

“Yo me siento mal, estoy deprimido, me quiero morir”, añadió el bandido, que manifestó tener 16 años, aunque no fue muy convincente debido su contextura física.

Telefe reportó que, al final, los testigos rodearon al ladrón y llamaron a las autoridades, las cuales lo arrestaron y lo llevaron a una comisaría.

En el siguiente informe puede ver al ladrón suplicando para que lo dejen ir: