Como era de esperarse, la mujer, de Zhongshan (China), quedó embarazada por cuarta vez, y al quinto mes de gestación se dirigió a una clínica para practicarse un aborto, informó The Sun citando medios locales.

Fu Junhong, el ginecólogo que atendió a la mujer, decidió revisar al bebé antes de cualquier procedimiento y fue en ese momento que se dio cuenta de que ella tenía un resorte alojado “entre su vagina y su cuello uterino”, recogió el diario británico.

Sobre el resorte, el médico sostuvo que la paciente lo encontró “en el piso” y lo lavó antes de ponérselo. “Fue muy poco científico y muy antihigiénico”, agregó Fu, según el mismo medio.

El ginecólogo también contó que el resorte medía 5 centímetros de largo y que los cirujanos tuvieron que cortarlo con “un par de alicates” para retirarlo “pieza por pieza”, señaló el rotativo inglés.

De acuerdo con el relato de Fu, la mujer “no sufrió daños en los tejidos o infecciones”. The Sun indicó que el médico no reveló si finalmente ella abortó, algo que es permitido en China hasta los 6 meses de embarazo.

A continuación puede ver una foto del resorte insertado en el cuerpo de la mujer: