La franquicia de Midway lanzó este año su edición Mortal Kombat 11, que incluye varios cambios que lo potencian desde lo visual, buscando cada vez más realismo en detalles que, para un juego de pelea, les ha funcionado bastante bien.

Fe de ello es la admiración que incluso han generado los diseños de sus nuevos ‘fatalities’ y golpes especiales, que muestran con todo detalle el impacto en el contrincante, por veces con un efecto de rayos X que le agrega todavía más realismo.

Sin embargo, no todos quedaron tan contentos con la evolución. Los críticos más recalcitrantes dicen que esto ha hecho que algunos de los personajes, sobre todo femeninos, tengan facciones más fuertes y menos delicadas, como sucedía anteriormente, tal como lo recoge el Daily Dot.

Esto se suma a que algunos de estos ya no tienen las sugerentes y vaporosas indumentarias de las ediciones tradicionales más antiguas, en las que mostraban mucha más piel. Así se puede ver, por ejemplo, con las nuevas apariencias de dos personajes que fueron diseñados tradicionalmente atractivos como Sonya, cuya voz la hace la luchadora de UFC y WWE Ronda Rousey, y Kitana:

Esto sin duda también generaba críticas en su momento, pues los personajes femeninos eran sexualizados, con diseños más enfocados en la sensualidad que en la funcionalidad, como sucedía con sus contrapartes masculinas.

Pero por si fuera poco, algunos críticos llegaron al punto de atribuirle este cambio al socialismo, de acuerdo con el mismo medio. “Al diablo los socialistas pretendiendo ser periodistas de videojuegos en occidente. (…) Son la razón de estos terribles personajes femeninos”, acusó uno de ellos.

No obstante, tampoco son todos. Muchos otros responden que no entienden el problema y se preguntan si están viendo los mismos personajes. De paso evidenciaron que la sexualización sí ha afectado solo a algunos, y que otros son más conscientes de ello. Incluso criticaron que permitieron que terceros con intenciones políticas les arruinaran la experiencia.

El Daily Dot comenta que este tipo de discusiones son cada vez más comunes en la medida en que la industria de los videojuegos se reformula muchas de sus costumbres más arraigadas. Asimismo, añade que algunos usuarios invocan el término censura para formular sus críticas, pero irónicamente lo hacen para criticar que ya no les dejen ver tanta piel.

Al final puede ser refrescante que un juego con tal tradición deje de caer en estereotipos y tendencias que apelan a la mujer como objeto. La prueba es que algunos de estos personajes son también de los más fuertes si se aprende a dominar algunas de sus mejores técnicas.