Todo empezó luego de que la alcaldesa Claudia López le explicara a Julio Sánchez Cristo que la decisión del Gobierno de reactivar dos sectores de la economía (construcción y manufactura), al mismo tiempo, representa un riesgo para los trabajadores sobre todo para padres de familia, que podrían contagiarse de coronavirus e, incluso, morir por esta enfermedad.

Lo material se puede recuperar el año entrante, pero la vida no. Los niños y jóvenes se pueden quedar huérfanos porque a sus papás los mató esta pandemia; no van a estar vivos para cuidarlos el año entrante. Entonces, debemos procurar que no se queden huérfanos”, expresó la mandataria de los capitalinos, que dejó claro que su decisión es que el próximo lunes solo se reactiven “unas obras y las bicicletas. No más”.

A partir de esta declaración, Sánchez Cristo les preguntó a periodistas de la emisora si estaban de acuerdo o no con la decisión de López, y aunque varios de ellos respaldaron esta idea, María Isabel Rueda pidió la palabra y se extendió en una dura crítica a la alcaldesa.

“Bogotá es la capital del país, pero no es una isla, y en la Constitución del 91 dice clarísimamente que en materia de orden público los alcaldes siguen los lineamientos del presidente”, dijo Rueda, y luego se refirió al “cuidado” que han tenido el presidente Iván Duque y la alcaldesa para no protagonizar “un enfrentamiento público” por sus decisiones.

Pero lo que más molestó a la periodista fue la manera en que López expresó sus ideas, y allí también apuntó sus críticas, como ya lo había la directora de noticias de Caracol Radio, Diana Calderón:

“Se necesita mucho diálogo entre el presidente y la alcaldesa, pero será eso posible con el tono que acabamos de escuchar en La W, con frases como ‘No les matemos los papás a los niños de Bogotá’. Julio, este no es el momento para ese grado de populismo y de ese calibre confrontacional entre gobiernos del Distrito y del país”, dijo.

Fue así que la periodista criticó el que López usara la expresión, pues dijo que “ese tipo de frases impide” un acercamiento productivo entre ambos líderes políticos.

Pero aunque Rueda se haya despachado en reproches por esa frase, de todas formas coincidió con varias de las ideas de la alcaldesa, como que el sistema de transporte podría colapsar con aglomeraciones si las personas y sus empresas no se comprometen “con el distanciamiento social y horarios flexibles, y que los trabajadores cuenten con sus condiciones de aseo para asumir de nuevo sus trabajos”.

En este punto, López había dicho en la entrevista que su preocupación tiene que ver con que el lunes, a pesar de los controles y organización, podría haber “muchos líos” si se reactivan los dos sectores.

“El 60 % de los trabajadores de Bogotá son informales, y no tengo ninguna empresa con la cual acordar nada. Solo el 40 % del empleo es formal y yo puedo organizarlos con las empresas, pero hay gente que va a empezar a salir con la que yo no tuve con quién acordar”, manifestó.

De todas formas, Rueda se anticipó a vaticinar que la disputa entre Duque y López va para largo, luego de las controversias que han tenido por la llegada del virus a la ciudad, y aprovechó para lanzarle otro cuestionamiento.

“[…] las discrepancias que ahora se ven venir en materia de la apertura de los sectores de construcción y manufacturas no parecen tan fáciles de resolver. Cada cual tiene su preocupación en la cabeza: la del presidente es estar pendiente de la salud, pero abrir gradualmente la economía, y la de la alcaldesa es cómo impedir que la salida al trabajo, según ella, de cerca de un millón de trabajadores impidan que opere su decisión de que el transporte masivo en Transmilenio opere a un máximo del 35 % de su capacidad”, dijo.