El año pasado Júpiter fue trasladado por orden del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) del refugio Villa Lorena, en Cali, al Zooparque Los caimanes (Córdoba), con el fin de que estuviera en un lugar más adecuado.

Sin embargo el animal actualmente está en un estado grave de salud por el abandono y los pocos cuidados; después de pesar 300 kilos está casi en los huesos con 90, tiene dañados los riñones y además tiene anemia.

Su anterior protectora cuenta en una entrevista al periódico El Tiempo, que le entró la necesidad de viajar a verlo: “Me dio una corazonada impresionante, como el llamado de la madre y del hijo, era como diciéndome venga que me voy a morir, venga a verme, venga a salvarme”.

La mujer dice que iba en compañía de una familiar a la que le pidió que registrara el momento del reencuentro, pero se llevó un gran desconcierto cuando vio el deterioro del felino:

“La sorpresa que me llevo cuando lo encontré tirado en el piso, no se movía, ni abría los ojos. Yo le gritaba, lo llamaba, ‘mi amor, mi vida, mi corazón’, y el no respondió. Inmediatamente llamé a su veterinario  [Delio Orjuela] que siempre lo atendió… Hoy por la tarde se agravó, volvió a recaer, no abrió los ojos”.

La cuidadora manifiesta que la causa de que el león esté enfermo es el estrés que le generó el cambio de vida, la falta de amor y atención. Pues explica que el promedio de vida de estos animales es de 25 años y que Júpiter estuvo con ella diecinueve.

Torres culpa directamente al Dagma de esta situación por habérselo quitado con la promesa de que iba a estar en un lugar mejor, cuando la realidad es que está en una jaula que no es ni la mitad de la que tenía en Villa Lorena, donde creció y ha vivido la mayor parte de su vida.

Ana Julia Torres dijo al mismo medio que no ha contado con ayuda económica por parte del Estado, y que todos los gastos de medicamentos, exámenes, veterinario han sido por cuenta propia.

Además, afirma que en este momento ya se dio la autorización por parte de la entidad para que fuera trasladado nuevamente a Cali. Pero están a la espera de que la Fuerza Aérea les ayude con el transporte.

Júpiter es hijo de una leona que llegó en un circo, donde era maltratada, a la ciudad de Cali en 2010, nació por cesárea y desde los tres meses ha estado bajo la protección de esta amante de los animales, para quien el león siempre ha sido un animal amoroso, y por eso le da tristeza verlo así.