“Trabajo con Uber”, admitió Parada después de dar su nombre. “Llegué al aeropuerto a recoger una persona en la puerta 2. Se subió la persona; cuando fui a arrancar, se colocaron dos agentes de tránsito, mujeres, al frente mío. Me hicieron el pare”.

Después, como lo habían reportado ya varios medios, el hombre confirmó que los policías le pidieron documentos y que se bajara del vehículo.

“Yo no me bajé, bajé la ventana y les dije que no tenía los documentos. Llamé a la casa para que me los trajeran. Y les dije que no, que no me bajaba. El usuario del carro tampoco se bajó”, agregó.

Más adelante cuenta que además de las dos agentes llegaron otros tres o cuatro uniformados a pedirle lo mismo.: que se bajara. “Yo les dije que no me bajaba hasta que me trajeran los documentos”, recuerda que insistió.

“En ese momento, pues no sé, el susto o le que sea, yo cogí y le metí reversa al carro”, continuó en su relato Parada. “Lo fui a arrancar y apenas arranqué en reversa, escucho el tiro. Cuando escuché ese tiro, le metí primera y arranqué hacia adelante y escuché otros dos tiros”.

“Ahí fue cuando ya sentí que se me durmió el brazo izquierdo. Me toqué, y empecé a sentir que me salía sangre. Ya me bajé y le dije a la gente que no me dejara morir”.

Pero después hace una afirmación, tal vez la más grave después del hecho de que le dispararan. “Uno de los policías que estaban ahí me dijo: ‘Ojalá se muera, hijueputa. Muy Machito. Muy bravero’”.

“A los otros agentes les dije que no me dejaran morir porque me estaba saliendo sangre a chorros. Terminó su relato Parada. “Llegó una camioneta Duster y me subieron ahí y me trajeron al hospital de Fontibón”.

Hasta ahora, la Policía Metropolitana de Bogotá no ha respondido a las serias acusaciones del conductor de Uber.