Las manifestaciones frente al Museo Nacional, en Bogotá, presentaron una nueva jornada este 18 de octubre, cuando desde las 11 de la mañana comenzaron a reunirse personas en rechazo a la decisión del gobierno encabezado por Abelardo de la Espriella. La razón principal de la protesta reside en el retiro de más de 30 obras que trataban asuntos de la población LGBTIQ+ (lesbianas, gais, bisexuales, transgénero, intersexuales, queer y más), luchas feministas y campañas políticas de figuras como Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro.

El contexto que rodea esta movilización incluye la presencia constante de agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). Así ocurrió el día anterior, durante el plantón del 17 de octubre. Según detalló El Espectador, la protesta inicial congregó a más de 500 personas de diferente edad, que ocupaban los alrededores del museo. Hacia las 6:33 de la tarde, una tanqueta de Esmad lanzó chorros de agua para dispersar al grupo, lo que intensificó los enfrentamientos con el uso de aturdidores y la respuesta con piedras por parte de algunos civiles. Finalmente, a las 7:30 de la noche, la situación se estabilizó aunque el dispositivo policial permaneció en el área.

La respuesta de la ciudadanía no se limitó a la protesta en las calles. Artistas, periodistas, intelectuales y trabajadores de la cultura también se movilizaron recolectando firmas para expresar su descontento, advirtiendo que esta decisión gubernamental perjudica los derechos adquiridos por mujeres, comunidades indígenas, afrodescendientes y la población LGBTI. Según los colectivos citados por El Espectador, el gobierno actual intenta transformar sus convicciones y creencias religiosas en políticas públicas, proceso que consideran contrario a los principios que rigen una sociedad democrática.

Los grupos manifestaron que comunicar políticas desde una visión de creencias personales es un acto de adoctrinamiento político y religioso, ajeno a la función de un servidor público en una democracia. Por lo tanto, exigieron mantener el carácter laico de la educación y repudiaron intentos de impartir “lecciones de ‘moral’ con recursos públicos”, aludiendo al nuevo director del Instituto Caro y Cuervo. Recordaron que la función de esa entidad debe centrarse en la investigación y la protección del patrimonio lingüístico, no en la promoción de posturas ideológicas.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué se realizaron protestas frente al Museo Nacional en octubre?

Las protestas se dieron como respuesta a la decisión del gobierno de Abelardo de la Espriella de retirar más de 30 piezas que abordaban asuntos de la población LGBTIQ+, luchas feministas y campañas políticas, lo cual fue interpretado como un retroceso en los derechos y la pluralidad cultural, de acuerdo con lo documentado por El Espectador.

¿Qué críticas hicieron los colectivos culturales al gobierno por el retiro de obras?

Los colectivos culturales cuestionaron que el gobierno esté promoviendo políticas basadas en sus creencias religiosas, lo que consideran un adoctrinamiento incompatible con una democracia. Además, exigieron respeto a la diversidad e independencia de las instituciones culturales, y pidieron preservar la educación laica.


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