El mandatario de la capital del Valle manifestó, en Blu Radio, su molestia por los desmanes que se presentaron en la ciudad, cuando los líderes del paro, que según él son “jijuemil” (refiriéndose a que son muchos), se comprometieron a no alterar el orden público.

“Nosotros siempre le prometimos a la gente que no íbamos a sacar la Fuerza Pública, que íbamos a evitar cualquier tipo de confrontación y el compromiso de ellos era ir dándonos vía, pero la verdad es que nos tomaron el pelo”, dijo el alcalde.

Armitage agregó en la entrevista que los bloqueos dejaron incomunicados a varios corregimientos de Cali con la ciudad, y por lo mismo tuvo que frenar, con el Esmad, enfrentamientos entre ciudadanos que querían ir a trabajar y manifestantes.

Nada se cumplió. Nos engañaron. Tuve la paciencia en aras de tranquilizar la cosa para que no tuviéramos enfrentamientos […].Ejemplo fue lo que pasó en Juanchito. Ahí no pensábamos intervenir, pero tuvimos que hacerlo porque los afectados se comenzaron a rebotar y si no llegamos con Esmad la cosa pudo ser más difícil y agresiva”, señaló el mandatario local.

No obstante, el funcionario resaltó la labor que tuvieron cerca de 1.000 indígenas que, dijo él en el medio, intervinieron a través del diálogo para dispersar a un grupo de personas que estaban afectando varios sectores de la ciudad.