De acuerdo con el diario El Nacional, además de trabajar en un restaurante, también trabaja dándoles clases de inglés a niños de España, país al que huyó luego de darle la espalda a Nicolás Maduro.

El video, primero, fue publicado por el esposo de Ramírez para demostrar que había empezado desde cero en el país europeo. Sin embargo, luego, fue reproducido por el medio Sumarium, lo que generó una ola de críticas, recordando el pasado revolucionario de esta mujer durante las dictaduras de Chávez y Maduro.

Parece raro que lave platos, como empleada, en vestido “fino” y no en vestimenta más apropiada para limpieza de cocina”, analizó un usuario de Twitter, mientras otro escribió: “Eso es mentiraaa. Me late que lo hace como disfraz para evadir responsabilidad ante sus actos de corrupción que, al igual que todos, le dieron sus “realitos” y, como dicen, para ser aceptada por la comunidad”.

Como estos hay muchos comentarios en esa red social, que llegaron a la propia Ramírez, que salió a defenderse. Incluso recordaron una polémica declaración que dio años atrás en contra de las protestas estudiantiles.

“Se le infringe sufrimiento físico a una persona para obtener una confesión. Tenemos que diferenciarlo de un trato excesivo o uso desproporcionado de la fuerza”, zanjó en su momento.

Todas estas críticas llegaron a la propia Gabriela Ramírez, que utilizó su cuenta de Twitter para defenderse y decir que ha sido víctima de una persecución de Maduro, después de que le dio la espalda:

Cierro hilo diciéndoles: nunca antes cocinar, lavar platos y limpiar me hizo sentir una persona tan íntegra. Puedo decir que no les fallé a los valores que me inculcaron mis padres ni tampoco a mis hijos a pesar de lo dañino que ha sido el exilio”, fue una de sus grandes defensas.