“He dado instrucciones a la Marina de los Estados Unidos para que hunda y destruya todos y cada uno de los cañoneros iraníes si hostigan nuestros barcos en el mar”, publicó en su cuenta oficial de Twitter Donald Trump.

Las declaraciones del presidente se producen después de que hace una semana el pentágono calificara como “peligrosos”, los acercamientos que realizaron once embarcaciones de la Guardia Revolucionaria iraní (designada como grupo terrorista por Washington) a buques de guerra estadounidenses en el Golfo Pérsico.

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Ante estas amenazas, el general iraní Abdolfazl Shekarchi le respondió a Trump que en lugar de estar “intimidando a los demás”, debería preocuparse en “salvar” a Estados Unidos de la “gran crisis” del COVID-19.

La tensión entre Teherán y Washington escaló dramáticamente en el Golfo Pérsico desde el año pasado, cuando se presentaron una serie de ataques y sabotajes en contra de varias naves militares y comerciales e instalaciones petroleras en Arabia Saudita.

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El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, por su parte, criticó fuertemente este miércoles el lanzamiento con éxito del primer satélite militar de la República Islámica.

“Creo que Irán debe rendir cuentas por lo que ha hecho”, aseguró el funcionario estadounidense, quien consideró que Teherán violó una resolución de las Naciones Unidas que prohíbe el lanzamiento de misiles.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.