Pero, esta ocasión, la celebración oficial de su boda se llevó a cabo en Antibes, una localidad francesa, que está ubicada muy cerca a Cannes. A pesar de que era el evento más grande, fueron contados los invitados que pudieron compartir con ellos este romántico momento.

La actriz llegó al lugar de la añorada celebración acompañada de Álvaro Guerra, su papá, quien con una sonrisa, un apretón de manos y algunas palabras le entregó su hija a Reuben Jr., heredero de un imperio inmobiliario.

Carolina portó un vestido blanco liso y largo, que marcaba perfectamente sus curvas y tenía en la parte de la espalda un escote que llegaba hasta la altura de su cadera. Además, su cabello lo tenía recogido y sobre este usó un sutil velo, que caía hacia adelante y hacia atrás.

En cuanto a David, usó un traje de color beige oscuro, que combinó con una camisa blanca, una corbata oscura y, por supuesto, no dejó de lado su kipá, accesorio que según Enlace Judio, “representa la cercanía con Dios y el triunfo de la humildad sobre el ego”.

Los primeros videos de cómo se llevó a cabo la celebración fueron compartidos por Natalia Reyes, una de las pocas colombianas que fue invitada al evento, que fueron reposteados por la revista Vea:

Además, el programa ‘Lo sé todo’ compartió una grabación en la que se ve a la pareja compartiendo un romántico beso, que ovacionaron los asistentes, y que sellaron con otro tipo esquimal (solo rozando la nariz).

Aquí, otros videos y fotografías compartidos por ‘La Movida’.

Cabe mencionar que esta es la tercera boda que celebra la pareja y es la más importante, pues quisieron enaltecer sus creencias religiosas para llevarla a cabo.

La primera unión fue la hecha en el festival de música electrónica, a la que asistió Paris Hilton; la segunda en Chelsea Old Town Hall, de Inglaterra.