De acuerdo con Bedoya, su padre empezó a beber muy joven debido a que sufrió traumas en su niñez, y encontró en el trago un refugio para olvidar sus problemas. 

“Mis padres se separaron. Yo llegué a un punto de que me fastidiaba y no quería saber nada de él. No quería que mi mamá me lo pronunciara”, comentó Bedoya al programa.

Aseguró que creció en medio de maltratos, abandonos y de ver a su papá convertirse en un “loco” cuando se tomaba algunos tragos.

“Un niño a los 9 años no está preparado para eso. Es duro porque uno se pregunta: ¿Por qué pasan estas cosas?”, afirmó el actor.

Agregó que siempre espero que su padre cambiara y que se disculpara, pero eso aún no ha pasado.

Según Bedoya, su padre está viviendo en Chile, pero sigue siendo dependiente del alcohol. 

“Habló con él muy de vez en cuando y me alegra cuando le va bien. Aprendí a quererlo mucho con el tiempo”, puntualizó Bedoya.