Según informó Soy Carmín, el muñeco fue lanzado en marzo de 2018 como una prueba, pero dado su éxito se quedó para dar placer, pues los expertos aseguran que sus capacidades en la cama superan cualquier expectativa, ya que sabe que las mujeres son multiorgásmicas.

Pero además de rendir de forma extraordinaria en la cama, Henry también habla, está diseñado para hacer algunas bromas y puede sostener una limitada conversación.

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El robot mide 1,80 metros, tiene abdominales marcados, piel trigueña y también sonríe. Da rudeza y dulzura en los momentos indicados y, como si fuera poco, está diseñado para hacer cualquier posición que aparezca en el Kamasutra.

Sin embargo, como en la mayoría de los casos, sus amplias habilidades amatorias no podrían tener un precio bajo. Henry cuesta entre 11 mil y 15 mil dólares (más o menos 32 millones de pesos). Todo depende de las características y exigencias del cliente.

Él es Henry: