Si bien la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) confirmó que la vacuna de AstraZeneca tiene una relación con algunas trombosis como efecto “muy raro” y poco frecuente, varios expertos médicos han salido a esclarecer que este sigue siendo un medicamento más seguro que muchos de los tradicionales.

Para empezar, cabe resaltar que las trombosis detectadas luego de la aplicación de vacunas de AstraZeneca siguen siendo mucho menos frecuentes que las ocurridas naturalmente.

Un estudio de 2021 de la Sociedad Española de Neurología detalla que la incidencia de trombosis ocurre en uno de cada 100.000 habitantes al año. Mientras tanto, la incidencia luego de la aplicación de las vacunas se situó en un caso por cada millón de personas, como bien detalló la EMA en su informe.

En cuanto a los medicamentos comunes, expertos han salido a esclarecer que las aspirinas, los anticonceptivos, los corticoides, los inmunosupresores y los diuréticos representan un riesgo más significativo que la vacuna de AstraZeneca.

La revista médica The Lancet público en 2017 un estudio en el que señala que en Reino Unido se contabilizaron 20.000 hemorragias y 3.000 muertes al año asociadas a personas que tomaban diariamente aspirina.

Por su parte, la reconocida píldora anticonceptiva también representa un riesgo mayor para la salud de las mujeres. Incluso más que los posibles efectos de cualquier vacuna contra el COVID-19.

Al respecto, el director del Centro de Farmacovigilancia de Castilla y León y del Centro de Estudios de la Seguridad de los Medicamentos, el doctor Luis Martín Arias, manifestó a El Español que mientras el 0,1 % de mujeres que usan la píldora sufren trombos, ese porcentaje es del 0,0003 % en personas vacunadas con AstraZeneca.

Imagen de la vacuna de AstraZeneca / Getty
Imagen de la vacuna de AstraZeneca / Getty

Los inmunosupresores (usados para evitar que el sistema inmune dañe un órgano trasplantado) y corticoides (hormonas del grupo de los esteroides) también son medicamentos comunes que, según los expertos, son más riesgosos que la vacuna contra el COVID-19.

“Hay medicamentos que producen estos problemas de coagulación [trombos] como los corticoides o los anovulatorios”, manifestó Ramón García Sanz, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, en diálogo con la revista Redacción Médica.

Finalmente, los diuréticos (que ayudan a eliminar la sal y el líquido del cuerpo) también son considerados por los expertos como medicamentos comunes con gran riesgo.

La médica adjunta del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona), Itzíar García Ruiz, manifestó a El Español que “hay un grupo de pacientes” con más riesgo de sufrir tromboembolismo al tomar este medicamento: las personas mayores, sedentarias, con alguna patología de base y con colesterol alto.

El riesgo de sufrir un trombo tras ser vacunado es “mucho más bajo que los coágulos producidos por medicamentos comunes como la píldora anticonceptiva, mucho más raro que los trombos durante el embarazo y mucho, mucho más raro que los coágulos debidos al propio COVID“, afirmó a la BBC el profesor Anthony Harnden, vicepresidente del comité científico que supervisa la campaña de vacunación británica.