Al menos eso aseguró Citynoticias citando fuentes de los familiares de las internas y añadió que en varias ocasiones las mujeres se han agrupado en las ventanas del penal para gritar al unísono:

“Queremos comida, queremos comida”.

Toda la situación fue motivada porque la Secretaría de Salud clausuró la cocina de la cárcel, y suspendió servicios y trabajos en el área argumentando razones sanitarias.

Según un comunicado de la entidad, se “identificaron irregularidades” y que en la zona de preparación de alimentos de la cárcel “hallaron 120 kilogramos de pollo y refrigerios en descomposición, así como deficiencias en la refrigeración de alimentos”.

Entre tanto, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) negó, según el informativo, que a las mujeres se les esté privando de alimentos luego del cierre de la cocina o que hubiese un intento de motín:

“Bajo ninguna circunstancia se presentó ninguna situación de orden público que afectara y alterara la seguridad de la población privada de la libertad. […] Ya recibieron alimentación y la situación se encuentra en total normalidad”.

El medio, por su parte, aseguró que ha recibido fotografías que indicarían que las mujeres están recibiendo un refrigerio compuesto por un pan, una rodaja de mortadela y una bolsa de avena.

Refrigerio El Buen Pastor
Refrigerio El Buen Pastor / Citynoticias

Además, Citynoticias difundió algunos videos y audios en los que las internas aseguran que no han probado alimentos en varias horas:

“Desde las 5:00 de la mañana estamos aguantando. Tenemos hambre. Estamos en el pasillo y nos amenazan. […] Estamos muertas del hambre, estamos en el patio quinto. No nos quieren colaborar y dice el capitán que traen la comida después las 7:00 de la noche, pero no nos dieron desayuno y no nos han dado almuerzo”.

El noticiero también indicó que este viernes la Personería de Bogotá adelantará una visita a la cárcel y que toda la investigación será llevada a la Procuraduría para que investigue y sancione a los funcionarios que habrían permitido el mal estado de los alimentos.

La autoridad sanitaria, por su parte, les pidió a los administradores de la cárcel que adopten un plan de contingencia, “que se ajuste a las condiciones higiénico sanitarias y de inocuidad” para garantizar la alimentación de las reclusas.

Por último, puntualizó en que “la medida sanitaria se levantará en cuanto se realice el ciento por ciento de las exigencias, como planes de limpieza y desinfección, arreglos locativos del área de preparación de alimentos y reparación de los refrigeradores”.