Aunque el crimen ocurrió en agosto de 2017 y Cooper fue sentenciado a 31 años de cárcel por ese homicidio, hasta ahora se conoció que la nacida en Gales (Reino Unido) temía por su vida y había avisado a las autoridades de que su ex quería “acabar con ella”, publica el diario Daily Mail.

Lastimosamente, en ese entonces, las autoridades no tomaron en serio las denuncias de Stuart y poco tiempo después de su última llamada fue cruelmente asesinada. De acuerdo con el relato de ese medio, Stuart y Cooper tuvieron un noviazgo de 2 años, que terminó cuando se fueron a vivir juntos porque el sujeto se convirtió en “abusivo y controlador”.

Aunque la británica terminó la relación en enero de 2017, el hombre la siguió buscando, tanto así que se convirtió en un acoso constante por mensajes de texto y vía Facebook. Incluso un día llegó a enviarle 421 mensajes seguidos diciéndole “puta”, detalla el rotativo inglés,

Una noche de ese agosto de 2017, Cooper espero a que su exnovia saliera de un bar y la apuñaló unas calles antes de que ella llegara a su casa. Aunque no le quitó la vida instantáneamente, Laura murió dos días después en un hospital, indica Daily Mail.

Ellos [la policía] decepcionaron a Laura. Si realmente hubieran hablado con él, si realmente hubieran ido y hablado con él, creo que tal vez hubiera escuchado”, dijo con rabia la mamá de la víctima, Liz Griffiths, citada por ese medio.

La investigación que demostró que Laura Stuart había avisado a la policía que era amenazada indica que 3 días antes de su muerte llamó a las autoridades y les dijo: “Ahora está amenazando con terminar conmigo. Va más allá de una broma. Y… que tengo que correr. Mejor corro”, informa Daily Mail.

La negligencia de los policías que supieron del caso fue tal que nunca tomaron el teléfono de Stuart y, mucho menos, abrieron un expediente de lo que le pasaba, finaliza ese diario.