El audiovisual es una clara crítica al porte de armas en Estados Unidos y las masacres que han ocurrido en ese país por el poco control que existe sobre el tema.

En el video, Madonna incluso recrea un tiroteo en una discoteca, que recuerda al trágico evento del 12 de junio de 2016, ocurrido en la discoteca gay Pulse, en Orlando, en donde murieron 49 personas y resultaron heridas unas 53 más.

Al final, Madonna cita la frase “Ya no acepto las cosas que no puedo cambiar. Cambio las cosas que no puedo aceptar”, de Angela Davis, y pone la cifra 35.999 (aumentando), correspondiente al número de muertos en Estados Unidos en actos de violencia con armas cada año.